El fértil valle de la desembocadura del río Ibáñez fue testigo y escenario del proceso de la colonización espontánea por parte de familias independientes a principios del 1900 la mayoría de ellas procedentes de las regiones VIII, IX y X la cuales hacen ingreso por lo que actualmente se conoce como Balmaceda, El Portezuelo y Pallavicini, encontrando en este grato, hermoso y apacible paraje el lugar en dónde concretar sus sueños de echar raíces, trabajar el suelo para conseguir sustento y criar a sus hijos en un pedazo de Chile que en algún momento se les negó por parte de los gobiernos de turno despojándolos y convirtiéndolos obligadamente en nómades migrantes, etapa en la cual cruzan a suelo trasandino empapándose de costumbres que le sirvieron y sirven para desarrollar la ganadería (elemental en la colonización) y las cuales mantienen y nutren con otras de origen ancestral y del Chile Insular dando origen a lo que actualmente se conoce como «Gauchos Ayseninos» quienes con los años y el aporte de otras familias extranjeras fueran los labriegos que sembraron la semilla que dio vida a lo que hoy se conoce como Puerto Ingeniero Ibáñez «El Pueblo del Viento».

Puerto Ingeniero Ibáñez lleva este nombre en memoria del alerife Cornelio Ibáñez, quién trabajó en el levantamiento topográfico del pueblo, por eso le decían «ingeniero».

*No se tiene certeza de la fecha de fundación de este importante Puerto del lago, pero en el año 1938 todo el casco urbano estaba mensurado… Pag.138 Libro «Lago General Carrera temporales de sueños» Danka Ivanoff Wellmann 2007.

Puerto estratégico para el desarrollo.

Hasta la década de los cuarenta, el lago General Carrera significó un accidente geográfico que cortaba en dos a la región, obligando a los habitantes de este sector a depender de la República Argentina para su abastecimiento, la educación, la salud y aún para la comercialización de sus productos.
La primera vinculación con el resto de la entonces Provincia de Aisén se produjo con la apertura del camino Coyhaique – Puerto Ibáñez, iniciándose entonces un gran tráfico lacustre, por la explotación de las minas de Puerto Cristal, cuya producción debía ser evacuada hacia Puerto Deseado en la República Argentina (ya en 1921 operaba el buque «Andes»). 
El abastecimiento y evacuación de los productos de la subdelegación del Baker, obligo a poseer mejores medios de navegación para que la gran masa ganadera ovina y bovina del sur pudiera ser transbordada desde Bahía Jara al Puerto Levicán, por la rivera norte del lago General Carrera.
Revista TIERRADENTRO nº 15 Diciembre del 2000
 Pag.12 . Lorena Santibañez y Camilo Salas.

Decadencia y desplazamiento.

En la década del 80 con la apertura de la senda de penetración y actual «Carretera Austral» con la cual se logra generar la conectividad terrestre con la parte sur de la región y los pueblos ribereños, Puerto Ibañez queda desplazado a ser solo un pueblo «de paso» para los transportistas, camiones y pasajeros que viajan desde Chile Chico a Coyhaique y vice versa, sumando a esto la erupción del volcán Hudson en 1991 con la cuál se embancan de arena la costas del lago frente al pueblo, debiendo trasladarse el muelle el cual se ubicaba al final de la calle principal (se encuentran las antiguas bodegas, patrimonio histórico declarado el año 2009) a la ubicación actual a un costado del poblado y del camino internacional pasando el control de carabineros y el arroyo Lechoso.

Destinos Turísticos

Sector La Balsa: Ubicado entre la salida norte de Puerto Ibáñez (el cacharro) Ruta X-723, denominado así por los pobladores debido a que antes de la existencia de los puentes sobre el Rio Ibáñez (en el salto) existía una balsa para el tránsito de la gente. Actualmente en este lugar se encuentra un carrito estación fluviométrica de color azul.

El salto: Atractivo natural a 6 kilómetros del pueblo (Por la ruta X-735) en donde el Río Ibáñez nos ofrece una majestuosa caída mostrando su ímpetu y energía al visitante.

Península Levicán: Distante a 31 kilómetros aproximadamente desde Ibáñez, lugar en el cual el mes de enero se realiza la ya reconocida «Fiesta del Chivo» cuenta con camping municipal, hermosas playas agricultura, horticultura y ganadería local. Costeando el lago desde este sector y por campos privados se puede llegar (solo a caballo o de a pié) al sector El Avellano distante a 7 horas de cabalgatas y 10 de caminata aproximadamente.

Sector El Claro: Comprendido en el cruce de las rutas X-735 y la X-723 lugar denominado » El Álamo» por la gente del lugar hasta la Sede de la Junta de vecinos ubicada a 10 kms aproximados de dicho cruce por la ruta X-723, posterior a la sede se continua por el sector Lago Lapparent, Lago Central y Las Ardillas conectando a la ruta 7 sur Carretera Austral 5 kms pasado Cerro Castillo al sur.

Bajada Ibáñez: Corresponde desde el cruce Cerro Castillo – Puerto Ibáñez hasta el sector Laguna Morales, continuando por la misma ruta rumbo a Puerto Ibáñez encontramos la Laguna González, Laguna Sepúlveda y El Juncal.

Sector La Pedregosa: Desde la salida sur por el camino fronterizo que lleva hasta el destacamento de Gendarmería Nacional Argentina llamado Paso Pallavicini y distante a 22 kilómetros aproximadamente en esta bella ruta de cortes de piedra y miradores hacia el lago podemos pasar por el sector de «La Pedregosa» a 10 kilómetros desde Ibáñez y llegando a los límites internacionales nos recibe la hermosa «Laguna La Pollolla» fuente de agua salitrosa en la cual se alberga un gran ecosistema de aves tales como cisnes, patos, pollollas y flamencos, además de observarse la transición a la estepa encontrándose presencia de guanacos en las faldas de los cerros.

Lo que promete: La Capital del Turismo Cultural.

Actualmente Puerto Ingeniero Ibáñez es un pueblo de alrededor de 1.000.- habitantes, sin fuentes laborales estables ligadas a la industria, si a la agricultura y ganadería en pequeña escala principalmente caprina y bovina, en menor cantidad la ovina. En algunas empresas de turismo familiar crían alpacas para trabajar su lana y apreciación de los turistas. Las demás fuentes son de servicios públicos y privados de servicios básicos.

El mayor movimiento económico esta en manos de la artesanía, porque Puerto Ibáñez es reconocido regionalmente como el pueblo de los artesanos: Muchos dedicados por años al trabajo en greda (legado del Padre Antonio Ronchi) , lana, cuero, madera, etc. y productos locales agroalimentarios como las mermeladas caseras, las conservas, frutas y verduras, incluso legumbres cosechadas en el sector chacras. Por lo que no te puedes ir de aquí sin llevarte un recuerdo -souvenir -hecho por nuestros artífices, donde aparte de llevar algo físico de seguro te llevarás historias y vivencias.

El sector turístico se esta convirtiendo en una atrayente y sustentable apuesta para la localidad, estos últimos años se ha posicionado como uno de los lugares preferidos de los amantes de la escalada, existiendo varias rutas en diferentes sectores como: Maitenal, La Balsa, Cerro El Águila, La Guanaca entre otros que de apoco han ido descubriendo los escaladores locales, nacionales e internacionales. Incluso se han realizado eventos bajo esta temática. Otras ofertas de turismo aventura que puedes encontrar son paseos en kayak, senderismo – trekking, pesca deportiva – fly fishing, entre otras.

El turismo rural y cultural también es una de las propuesta que estas últimas temporadas esta ofreciendo los emprendimientos familiares, que rescatan las costumbres, tradiciones, gastronomía patrimonial, la historia local con programas que van de un día de actividades a varios días, como dormir en un fogón, cabalgatas por lugares históricos, etc. 

El desafío es convertir a Puerto Ibáñez como la capital del Turismo Cultural de la comuna y por qué no de la Región de Aysén.